jueves 11 de diciembre de 2008

Waiting for Christmas...

Aquí andamos. Apurando los últimos días que nos quedan antes de las vacaciones de Navidad. Este año temo las Navidades más que a la crisis, que ya es decir. Este año ni árbol, ni decoración en la puerta ni gaitas. Me da cosa. Lo de las cenas familiares este año ya es pavor. Qué queréis que os cuente. Cenas familiares...no suena bien. El año que viene será todo mejor. Pero lo de las vacaciones es otra cosa. Desde el 19 de diciembre al 7 de enero. Me da hasta para ir de rebajas. Ayer fui de compras y no compré nada. Consecuencia: ando medio desesperada y medio asqueada de mi ropa de preñaduca. Pero es lo que hay. Con mi barrigón es complicado entrar en ropa de no-embarazada y si entras más complicado es aún que te quede bien y como tú esperas. Siempre puedo comprarme unos zapatos, o un bolso, o un potingue, o ir a la pelu ¿no? A FabinaAlicia le compré (via internet, yo en mi línea) un pijama de Cacharel muy rebajado. Y la decoración de su habitación va viento en popa...la chiquilla tiene cortinas y una cómoda. No hay mucho más que contar, trabajo, lluvia, más lluvia, frío, lluvia, y un tremendo lumbago que hace que viva atada a la manta eléctrica cual güelita.

jueves 4 de diciembre de 2008

Fabina es Alicia y ya tiene carricoche.

El domingo lo echamos a suertes...y quiso el azar que se llamase Alicia. Así que hasta que nazca, se llamará Fabina Alicia, luego cuando ya esté entre nosotros, pues dejaremos ya la tontería, no sea que le quede para siempre, y se llamará Alicia a secas.
Y ya tiene carricoche. Para los entendidos en la materia, es el Bebecar Ipop en negro. Para los no entendidos, una servidora se incluye, pongo una foto. Las tres piezas son en negro, aunque en la foto el huevito sale en rojo. Y con su sombrilla negra.
Por lo demás, contar una tontería que me hizo feliz ayer. Estaba haciendo bechamel para croquetas (ay qué poco glamour desprende esta frase) Cuando terminé y eché la bechamel en una fuente, hice algo que no hacía desde pequeña....rebañar el cazo con una cuchara...Qué tontería. Pero me hizo recordar mi infancia, recordé a mi madre diciendo que no, que no nos dejaba rebañarlo, a mi padre peleándose por el cazo, las risas en la cocina de nuestra casa de siempre. Valía el cazo de la bechamel, o el de las natillas, o el del arroz con leche, nata montada, crema pastelera. "¿Me dejas rebañar el cazo?" "Nooooooooooo" Pero algunas veces sí.