Tengo al marío de viaje toda la semana, y aunque le echo muuucho de menos y no me gusta nada que se vaya, siempre aprovecho a hacer un montón de cosas cuando me quedo sola: así que esta semanuca me estoy dedicando al alegre mundo de la maruja española.
He aquí mi planning semanal:
Lunes: fui con mi suegra a escoger una tela para hacer una colcha, cojines, bandeau (¿se escribirá así?) para una habitación (la llamada habitación azul) que utilizamos de estudio, vestidor, cuarto de invitados, vamos de todo, es donde tenemos el pc, mi armario, una cama extra... La verdad que hay telas preciosas, pero como en esa habitación no habíamos gastado demasiado dinero en los muebles (más bien poco, todo made in Ikea) pues me fastidiaba gastar un dineral en la tela. Al final encontré una apañada en crudo con rayas azules muy mona. Me lo hace mi suegra, así que me ahorro un pastizal en la confección que cuesta más que la tela.
Martes: martes sesión ordena-armarios-qué-de-mierda-tengo-joer-y-nada-que-ponerme. Luego hice un bizcocho para (ver miércoles)
Miércoles: vienen unas compis del curro a casa a tomar café, marujear y cotillear las fotucas de la boda (yo sigo erre que erre pensando que a la gente le apetece ver mis fotos, en fin, como son majas y educadas ellas dicen que sí, que queiren ver las fotos)
Jueves: estoy a ver sin convenzo a mi madre para quedar en Ikea. A ella le queda a 5' de casa, la lleva mi padre, nos tomamos un café allí los tres y me compro cuatro bobadas que me hacen falta para casa. Si no acabo muy tarde, igual me escapo a dar un voltio por las tiendas. En Gijón no hay H&M, y aunque sigo pensando que si le prendes fuego a la tienda no se pierde nada, siempre encuentro alguna cosa interesante y barata barata barata.
Viernes: quedé para comer con una amiga, y después de ésto, se acabó el marujeo, llega C. de viaje así que me pondrá al orden y saldremos a tomar algo o iremos a ver a mis padres a Oviedo.
Este es mi planning semanal.
La verdad que cuando me quedo solina toda la semana es un poco rollo, duermo hasta peor, pero luego me monto unas tardes estupendas, que si tiendas (tiendas no quiere decir comprar, puede ser sólo mirar), que si cafeteo, que si prueba ropa, que si voy a no sé donde a ver a no sé quien, o me pongo a leer toda la tarde, o a ver una peli de las que a él no le gustan, etc, etc. ¡Hay que aprovechar el tiempo!




