El 11 de agosto se casaron Carmen y Jose. El día amaneció precioso, por la mañana fuimos a la playa con Manu, un amigo de Carlos. Cuando íbamos hacia Oviedo por la autopista, ya vimos que el cielo iba cambiando e iban apareciendo unos nubarrones negros muy feos que no auguraban nada bueno, y menos para una boda.
A las seis me fui a la pelu y el tiempo claramente estaba poniéndose muyyy feo. Al rato Carlos, mi maridín, apareción por la pelu con un paraguas, porque estaba empezando a llover. Creo que la idea fue de mi santa madre, que piensa en mi pelo, como cualquier mujer de mundo que se precie, y sabe que no es plan ir a la peluquería y salir y mojarte como un pollo.
Cuando llegamos al Ayuntamiento, estaba lloviendo, pero estábamos tan contentos por los novios, que no nos acordamos más de la lluvia.
Estaba todo el mundo muyy guapo, mis padres repetían el modelo de nuestra boda, Carlos casi casi también. Yo estrenaba un vestido de Pedro del Hierro que había comprado para la ocasión. Los zapatos, merecen especial mención porque además de ser preciosos, me habían costado 7.99€ en Mango Outlet en Gijón. Un chollo, sí señor.
La novia iba muy guapa, muy en su estilo, con un vestido de Pepe Botella, el modelo Gabrielle creo recordar, aunque mi madre dice que le recordaba a un vestido mexicano. Estaba preciosa. De desprendimiento de retina, señoras y caballeros. Muy ella en el peinado. Y yo creo que por éso estaba tan guapa, porque seguía siendo ella vestida de novia.
Lo pasamos muy bien de boda, la comida muy rica, y el baile muy animado...
Pongo unas fotos para ilustrar el post.



