viernes 27 de noviembre de 2009

Plumetti en el Festival

¡¡Qué título más megachic para el post de hoy!!
Y, como casi todo en esta vida, tiene una lógica explicación. Anoche fuimos a ver una peli del Festival de Cine de Gijón, que como cada noviembre se celebra en la ciudad. Son dos semanas muy animadas, en las que la ciudad se llena de chicos con patillas, gente con gafas de pasta, looks muy estudiados, exposiciones, actividades diversas y de un montón de gente ávida de ver cine. Otros años íbamos a ver más pelis, y reconozco que me estudiaba un poco mejor la programación. Este año hemos ido a lo que hemos podido, porque claro, tenemos que contar con los horarios laborales de ambos, la disponibilidad de canguros, los horarios de las pelis, que júpiter esté alineado con Saturno, que el Sporting no juegue y que yo tenga algo que ponerme en el armario, por decir algo. Fuimos a ver FishTank. Nos gustó, pero se hizo un poco larga. Es una peli "de estilo Ken Loach" contando la historia de una adolescente británica absolutamente desencantada, loca, gritona y rabiada cuando el novio de su madre se viene a vivir a casa con ella y su hermana. Pues ahí nos fuimos C, una amiga y una servidora al cine. Una menda, con un look muy poco festivalero (qué voy a hacer, yo me pongo a arreglarme y me sale de todo menos el estilo "festival de cine", me sale la mari qeu llevo dentro, y salí de casa estupenda, con un pelazo divinooo jajajaja me muero de risa, vamos que iba arregladuca, pero en mi rollo mari-pijo-habitual. El espíritu gafapasta lo llevo en mi interior.) Y para demostrar que leo tooodos los blogs del mundo y estoy muy puesta en las últimas tendencias me puse unas medias de plumetti (vamos, vamos supernuevo juas juas juas), que nadie, salvo yo, y ahora vosotros, se percató que llevaba. Medias que compré hace dos ó tres años en Sfera (¿Seré una visionaria de tendencias?)

miércoles 25 de noviembre de 2009

Descentrada

Últimamente no estoy en lo que celebro. Últimamente, no doy pie con bola. Voy por la vida al 60% esperando que todo pase. No sé porqué. Estoy bien, estoy a gusto, estoy contenta, pero no me centro. Me hablan y no escucho. Estoy oyendo la conversación, pero no la proceso, no escucho, no sé qué me dicen. A mitad de la frase, mi cerebro se desconecta y pasa a standby, hasta que me doy cuenta y vuelvo al modo "alerta", pero a veces es tarde y ya me he perdido y no sé qué me han dicho. Otras veces desconecto de lo que me están contando para hacer otra cosa, pues si hablo por teléfono, me pongo a hacer algo con el pc, y aunque soy una mujer y se supone que puedo hacer dos cosas a la vez, nada, dejo de escuchar a mi interlocutor. Hago las cosas para acabarlas rápido ¿y para qué quiero terminar tan rápido? Para nada. Es simplemente el impulso de acabar, de terminar. Me pone nerviosa el proceso. Sólo quiero ver resultados. Me pasa trabajando, me pasa cocinando, me pasa recogiendo, arreglándome, me pasa viviendo, en definitiva. ¿Y cual es la consecuencia de ir a cien por hora para terminar? Que hago las cosas al 60%, e incluso menos. Se me olvidan cosas, me despisto, dejo detalles colgando, y me pongo furiosa. Me enfado durante, y sobre todo después cuando compruebo mi inoperancia. Me lamento y me pregunto cómo he podido ir tan deprisa sobre algo que requería un mínimo cuidado. Al terminar el día tengo una sensación de frustración tremenda. Me doy cuenta de que ha pasado otro día, de que tengo muchas cosas pendientes, de que debo prestar mucha más atención, de que yo no soy así, soy una persona cuidadosa, perspicaz, atenta, no una loca despistada. Esta no soy yo, jolines. Y me enfado mucho. Y sinceramente creo que no rindo lo que debería por alguna razón. No rindo como madre, como trabajadora, no rindo en casa, no presto atención a C., no presto atención a mis amigos, no llamo, no escucho, y no dejo de pensar en nuevos proyectos, nuevos horizontes, cuando no soy capaz de llevar a cabo y a buen término mis tareas presentes. Necesito tiempo, cosa que no es posible, porque tiempo tengo el que tengo y hay el que hay, y es así. Espero centrarme estas Navidades, que tendré unos días libres. Espero.