¡¡Qué título más megachic para el post de hoy!!
Y, como casi todo en esta vida, tiene una lógica explicación.
Anoche fuimos a ver una peli del Festival de Cine de Gijón, que como cada noviembre se celebra en la ciudad.
Son dos semanas muy animadas, en las que la ciudad se llena de chicos con patillas, gente con gafas de pasta, looks muy estudiados, exposiciones, actividades diversas y de un montón de gente ávida de ver cine.
Otros años íbamos a ver más pelis, y reconozco que me estudiaba un poco mejor la programación. Este año hemos ido a lo que hemos podido, porque claro, tenemos que contar con los horarios laborales de ambos, la disponibilidad de canguros, los horarios de las pelis, que júpiter esté alineado con Saturno, que el Sporting no juegue y que yo tenga algo que ponerme en el armario, por decir algo. Fuimos a ver FishTank. Nos gustó, pero se hizo un poco larga. Es una peli "de estilo Ken Loach" contando la historia de una adolescente británica absolutamente desencantada, loca, gritona y rabiada cuando el novio de su madre se viene a vivir a casa con ella y su hermana.
Pues ahí nos fuimos C, una amiga y una servidora al cine. Una menda, con un look muy poco festivalero (qué voy a hacer, yo me pongo a arreglarme y me sale de todo menos el estilo "festival de cine", me sale la mari qeu llevo dentro, y salí de casa estupenda, con un pelazo divinooo jajajaja me muero de risa, vamos que iba arregladuca, pero en mi rollo mari-pijo-habitual. El espíritu gafapasta lo llevo en mi interior.)
Y para demostrar que leo tooodos los blogs del mundo y estoy muy puesta en las últimas tendencias me puse unas medias de plumetti (vamos, vamos supernuevo juas juas juas), que nadie, salvo yo, y ahora vosotros, se percató que llevaba. Medias que compré hace dos ó tres años en Sfera (¿Seré una visionaria de tendencias?)



